Arquitecto de Vida y Amor
Para Ian · 40
24 · IV · MMXXVI
El Coca
Una carta abierta a la vida
40
Ian
Cuarenta años · Una celebración
Viernes, 24 de abril
Desliza

Hay vidas que se cuentan.
Y hay vidas que se celebran.
La tuya, Ian, pertenece a las segundas.

Capítulo I

El origen, la raíz, la tierra que te vio nacer.

Ian con su mamá y su hermana

Esmeraldas · principios

Un 24 de abril de 1986, Esmeraldas recibió a un niño que llevaría consigo, orgullosamente, las raíces manabitas de sus padres. Costumbres que hasta hoy conservas intactas, como quien guarda un tesoro que sabe que no se negocia.

Desde niño fuiste un destacado estudiante. Un hijo amoroso. Un nieto abnegado. Tu "mamita" —así la llamabas, así la sigues llamando— sigue habitando los rincones más dulces de tu memoria, esos que no se borran ni con el tiempo ni con la distancia.

Capítulo II

Susana, tu horizonte.

Ian con su mamá Susana

Ella es tu fuente de vida. Tu amor incondicional. La mujer que te enseñó, con cada gesto callado y cada sacrificio invisible, lo que significa trabajar con ética y vivir con valores inquebrantables.

Desde la distancia, Susana te abraza cada noche. Te hace saber —sin palabras, porque las madres no necesitan palabras— que siempre está a tu lado. Que está demasiado orgullosa del ser humano que formó. Satisfecha del hombre y del profesional en el que te has convertido.

Su mirada es tu refugio.
Su ejemplo, tu brújula. Susana · tu madre
Capítulo III

Selena, hermana cactus. Y los que vinieron con ella.

Ian con su mamá y su hermana Selena

Selena. Esa hermana que todos necesitamos tener. La que aunque no te dice "te quiero", te lo demuestra con hechos. Con conversas infinitas. Con una complicidad que solo los hermanos entienden. Con un bullying que solo los hermanos perdonan.

Y contigo, tu cuñado: ese hermano que te regaló la vida, que te regaló a tu hermana. Compañero de aventuras en moto, con quien cada segundo compartido es tiempo de calidad pura.

Y los sobrinos. Símbolos de esperanza. De un mañana mejor. Ternura inédita en la que hoy sembramos para que ellos puedan cosechar un mundo más amable. Para ellos, solo deseos de prosperidad.

Capítulo IV

El arquitecto. El que construye vidas, no solo edificios.

Ian en su graduación universitaria
Ian con su mamá en la graduación

Te formaste como arquitecto. Pero con esa profesión no solo has diseñado obras inertes: has construido una vida entera que hoy es sinónimo de seriedad, profesionalismo, honradez y ética.

Tu carrera no busca rellenar un currículum. Busca trascender. Incidir en la sociedad. Levantar obras que unan a la gente. Obras con las cuales las personas puedan tener una vida mejor.

En cada proyecto pones el entusiasmo al máximo. Y el fruto de tu esfuerzo —lo que comenzó en un rincón de Esmeraldas— hoy está trascendiendo a niveles internacionales.

Capítulo V

2013. La Amazonía te recibió. Y nunca te soltó.

Ian en la naturaleza amazónica

Entre el verde, el agua y el tiempo detenido

La profesión te trajo hasta acá. La Amazonía te adoptó. Desde entonces —tanto desde lo público como desde lo privado— has irradiado empatía con todos los que conformamos tu entorno social.

Cambiaste de clima. Cambiaste de paisaje. Pero nunca cambiaste de esencia. Y eso, Ian, es lo que te hace único.

Capítulo VI

Joice. La amiga eterna.

Ian con su mejor amiga Joice
Ian con su amiga Joice

En tu camino por esta exuberante Amazonía te encontraste con Joice. Esa amiga, compañera, compinche, alcahueta y —si hiciera falta— cómplice. Ella no lo dudaría ni un segundo.

La amiga eterna. Esa que por más que pase el tiempo, la amistad sigue intacta. Como el primer día. Como si no hubieran pasado los años.

Capítulo VII

Los Moteros. Hermanos de ruta.

Ian con su moto

Erick. El patriarca de los moteros. Sinónimo de risa, alegría, compañerismo, acolite, confianza y aventuras. Ese pana que "es hasta las mismas mismas". Que con cada insulto te dice cuánto te quiere. Que saca tiempo de donde no hay, solo para hacerte un favor. Y que —cuando no lo ves y no lo escuchas— te defiende como león a sus hijos.

Ian con sus amigos moteros

Y Los Moteros. Ese regocijo de la pasión compartida por las motos, que es mucho más que un club social. Es un grupo de verdaderos amigos. De panas. De hermanos.

Cada jueves es bonito, solo por las reuniones de los Panas Moteros. Y en los viajes son como niños chiquitos que se van de paseo. Porque no solo es irse de viaje: es irse de viaje con los mejores moteros del mundo.

Capítulo VIII

Y entonces… llegó tu abogada serrana.

Ian con Dora

Llegaste cuando no te esperaba. Y le transformaste el mundo.

Ella —que te considera el mejor honorario que le ha pagado la vida— cree en ti como en nadie. Porque en estos siete años has sido esa mano generosa llena de bondad, de paz, de seguridad.

Ian y Dora juntos
Hoy, sin duda, son el
lugar seguro mutuo. Siete años · y los que faltan
Capítulo IX

La manada. Los que te escogieron.

Ian con Nefertiti

Nefertiti · la protectora

Nefertiti. La pequeña de la manada. Seguidora. Protectora. Fan incondicional que siempre te espera con el mismo amor de siempre. A veces sin entender por qué vienes cansado, por qué traes golosinas unos días y otros no. Pero reconoce con una olfateada cualquier peligro. Daría su vida por protegerte. Orgullosa del humano que entrenó para que le des una golosina si se sienta y te da la mano.

Nefertiti y Ramses juntos

Nefertiti y Ramsés · ternura compartida

Ramsés. Ese regalo que pudiste dar y aun así poder seguir diciendo "es mío". Ternura en cada pelito, en cada célula. Con su indiferencia solo demuestra lo bien amado que es. Pequeño en tamaño, pero demasiada fuente de serotonina. Símbolo de multiplicación del amor.

Cleo, Isis y Osiris. Sin lugar a dudas, tres caóticos ángeles —porque llevan alas y todo. Que te escogieron. Que te aman. Y que con sus travesuras te recuerdan, todos los días, lo importante y maravilloso que es amar incondicionalmente, sin esperar nada a cambio.

Capítulo X

Desde lejos, la familia Nastul Cárdenas.

Te recibieron como uno más. Descubrieron que comparten contigo el tesón de trabajar. La satisfacción del deber cumplido. La cristalización de los valores en el ser humano. Y el ahínco que cada persona debe poner para tener una vida mejor.

Una familia entera que te adoptó sin dudarlo. Porque cuando uno es como eres tú, no hace falta pedir permiso para entrar: las puertas se abren solas.

Momentos de Ian
✦ ✦ ✦
Post Scriptum

Mientras tanto, en otros rincones del mundo, también te felicitan.

(Porque cumplir cuarenta tiene repercusiones internacionales.)

The Oval Times Breaking · Washington D.C.
Donald Trump felicitando a Ian en la Casa Blanca

Trump recibe a Ian en el Despacho Oval para celebrar sus 40 años

"Hubiera sido un honor tenerlo en la Casa Blanca este día", declaró el mandatario entre abrazos y pastel.

Fuentes cercanas a la presidencia confirmaron que Ian fue recibido con honores en el Despacho Oval por su cumpleaños número cuarenta. Se reportó un pastel de dos pisos, muchas sonrisas y —sorprendentemente— cero fotos donde Trump no estuviera abrazándolo.

El Cóndor Informa Asamblea Nacional · Quito
Guadalupe Llori felicitando a Ian con un pastel

Guadalupe interrumpe sesión en la Asamblea para felicitar a Ian

"Que estos cuarenta sean el principio de lo mejor", expresó desde su curul acompañada de un pastel.

En una sesión que se suponía dedicada a temas legislativos, la asambleísta sorprendió al recinto al aparecer con un pastel de cumpleaños y un cartel de "Felicidades Ian". Colegas de bancada aplaudieron el gesto. La moción para declarar el 24 de abril como "Día de Ian en la Amazonía" quedó pendiente para la próxima sesión.

✦ ✦ ✦
Y así, hoy

Cumples cuarenta años.

40

Cuarenta vueltas al sol. Cuarenta años de ser hijo, hermano, amigo, pareja, profesional, humano.

Cuarenta años construyendo, sin darte cuenta, una vida que hoy se levanta como tus mejores obras: con cimientos firmes, con belleza, con propósito.

Gracias por existir como existes.
Gracias por amar como amas.
Gracias por construir —a todos los que te rodeamos— un lugar mejor para habitar.

· · ·
Con todo el amor Dora